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GlosarioSOCIMI

SOCIMI

Sociedad Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobiliario: figura jurídica española equivalente al REIT anglosajón, regulada por la Ley 11/2009. Las SOCIMI deben invertir al menos el 80 % de su activo en inmuebles arrendados o en suelo para construir y arrendar, y distribuir el 80 % de los beneficios como dividendo. A cambio, tributan al 0 % en el Impuesto de Sociedades sobre los rendimientos distribuidos. Cotizan en el Mercado Continuo o en el MAB/BME Growth.

Qué es una SOCIMI

Una SOCIMI (Sociedad Anónima Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobiliario) es el equivalente español del REIT anglosajón: una sociedad cotizada cuyo negocio es comprar, promover y rehabilitar inmuebles para alquilarlos. A cambio de un régimen fiscal favorable, está obligada a cotizar en bolsa o en un mercado como BME Growth y a distribuir gran parte de su beneficio como dividendo.

Su fiscalidad

La SOCIMI tributa al 0 % en el Impuesto sobre Sociedades sobre las rentas que cumplen el régimen, siempre que reparta los dividendos que exige la ley (el 80 % del beneficio de las rentas de alquiler, entre otros requisitos). Desde 2022 existe un gravamen especial del 15 % sobre el beneficio no distribuido. Quien invierte en una SOCIMI tributa por los dividendos y las plusvalías en su IRPF.

Para qué sirve al inversor particular

Permite invertir en inmobiliario sin comprar un piso: con la liquidez de una acción, diversificación entre muchos inmuebles y sin la gestión del alquiler. A cambio, el inversor no controla los activos y asume el riesgo de cotización.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre SOCIMI y REIT?

Son la misma figura en distintos países: la SOCIMI es la versión española del REIT anglosajón. Ambas son sociedades cotizadas que alquilan inmuebles y reparten gran parte del beneficio como dividendo a cambio de ventajas fiscales.

¿Cómo tributa el inversor en una SOCIMI?

La sociedad tributa al 0 % en Sociedades (con un gravamen especial del 15 % sobre el beneficio no distribuido desde 2022). El inversor particular tributa por los dividendos y las plusvalías en la base del ahorro de su IRPF.