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GlosarioREIT (Real Estate Investment Trust)

REIT (Real Estate Investment Trust)

Vehículo de inversión en inmuebles en renta originado en Estados Unidos y adoptado internacionalmente. Los REIT cotizan en bolsa, deben distribuir la mayor parte de sus beneficios como dividendo y gozan de ventajas fiscales. Permiten al inversor minorista acceder al mercado inmobiliario con liquidez bursátil. En España, el equivalente es la SOCIMI. Los REIT se clasifican por tipología de activo: residencial, oficinas, retail, logístico, sanitario, hoteles.

Cómo funciona un REIT por dentro

Un REIT concentra capital de muchos inversores para comprar, gestionar y arrendar inmuebles que generan rentas: oficinas, centros comerciales, naves logísticas, hoteles, residencias o vivienda en alquiler. El accionista no posee un piso, posee acciones de una sociedad cotizada que sí posee los inmuebles. Esa estructura traslada el rendimiento del alquiler al inversor en forma de dividendo y le da liquidez diaria: comprar o vender la participación toma segundos en bolsa, frente a los meses que exige vender un inmueble físico.

El régimen nace en Estados Unidos con la Real Estate Investment Trust Act de 1960 y se ha replicado en Reino Unido (UK-REITs desde 2007), Francia (SIIC), Alemania (G-REITs) o Japón (J-REITs). El rasgo común es un pacto fiscal: la sociedad apenas tributa a nivel corporativo a cambio de repartir la mayor parte del beneficio. En el modelo estadounidense, el REIT debe distribuir como mínimo el 90 % de su renta imponible a los accionistas y mantener al menos el 75 % de sus activos en inmuebles. El impuesto se traslada así al inversor final, que tributa cuando cobra el dividendo.

Por qué la SOCIMI es el REIT español

España incorporó esta figura con la SOCIMI (Sociedad Cotizada de Inversión en el Mercado Inmobiliario), regulada por la Ley 11/2009. Es el equivalente funcional del REIT: cotiza en bolsa, debe destinar al menos el 80 % de su activo a inmuebles arrendados o suelo para arrendar, y repartir el 80 % de los beneficios como dividendo. A cambio tributa al 0 % en el Impuesto de Sociedades sobre los rendimientos distribuidos. La lógica es idéntica a la anglosajona: no se grava dos veces el mismo beneficio, primero en la sociedad y luego en el accionista.

Quien quiera profundizar en las distintas vías de inversión colectiva en ladrillo puede revisar la ficha de fondo inmobiliario, donde se comparan SOCIMI, fondos de inversión inmobiliaria y otras estructuras.

Cómo invierte un particular español

Un residente fiscal en España tiene dos caminos:

  • REIT extranjeros: a través de un bróker con acceso a las bolsas de EE. UU., Reino Unido o la zona euro, comprando acciones de un REIT cotizado igual que cualquier otra acción. También existen ETF que agrupan cestas de REIT internacionales.
  • SOCIMIs nacionales: cotizan en el Mercado Continuo o en BME Growth y se compran con el mismo bróker que cualquier valor español.

La elección práctica depende de las comisiones del bróker, de la divisa (un REIT estadounidense expone al dólar) y del tratamiento de la retención en origen sobre el dividendo extranjero.

Fiscalidad del dividendo en el IRPF

Para el inversor español, el dividendo de un REIT o de una SOCIMI tributa como rendimiento del capital mobiliario dentro de la base del ahorro del IRPF, igual que el de cualquier acción. Se integra en la escala progresiva del ahorro, cuyos tramos arrancan en el 19 %. El dividendo de un REIT extranjero suele sufrir además una retención en origen en el país de la sociedad; los convenios para evitar la doble imposición permiten en muchos casos recuperar o deducir parte de esa retención al declarar en España. Conviene conservar los justificantes del bróker. Para entender cómo encajan estas rentas con la tributación general del inmueble, ayuda la ficha de IRPF.

Riesgos a tener presentes

El REIT cotiza, y eso es a la vez su ventaja y su talón de Aquiles:

  • Volatilidad bursátil: el precio de la acción puede moverse con el mercado aunque los alquileres subyacentes sigan estables. La liquidez tiene como contrapartida fluctuaciones de cotización que un inmueble físico no muestra a diario.
  • Sensibilidad a los tipos de interés: cuando suben los tipos, la deuda con la que el REIT financia sus inmuebles se encarece y los dividendos compiten con bonos más rentables, lo que tiende a presionar la valoración a la baja.
  • Concentración sectorial: un REIT muy expuesto a oficinas, retail u hoteles arrastra los ciclos de ese segmento concreto.

Quien busque medir la renta que generan estos activos puede apoyarse en la noción de yield inmobiliario, aunque en un vehículo cotizado el rendimiento por dividendo y la evolución de la cotización son dos cosas distintas.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un REIT y una SOCIMI?

Son la misma idea con marco jurídico distinto. El REIT es la figura anglosajona, nacida en EE. UU. en 1960 y extendida a Reino Unido, Francia o Alemania. La SOCIMI es su versión española, regulada por la Ley 11/2009. Ambas cotizan, reparten la mayor parte del beneficio como dividendo y disfrutan de un régimen fiscal favorable a cambio de cumplir esos requisitos.

¿Cómo puede un inversor español comprar un REIT?

A través de un bróker con acceso a bolsas internacionales para los REIT extranjeros, o al Mercado Continuo y BME Growth para las SOCIMIs españolas. También existen ETF que agrupan varios REIT. La operativa es la misma que comprar cualquier acción; conviene revisar comisiones, divisa y la retención en origen sobre el dividendo.

¿Cómo tributan los dividendos de un REIT en España?

Como rendimiento del capital mobiliario en la base del ahorro del IRPF, igual que cualquier dividendo de acciones, con tramos que arrancan en el 19 %. Los REIT extranjeros suelen aplicar además una retención en origen; los convenios para evitar la doble imposición permiten en muchos casos deducir o recuperar parte de esa retención al declarar.

¿Qué riesgos tiene invertir en REIT?

Al cotizar en bolsa, el precio de la acción es volátil y puede moverse aunque los alquileres sean estables. Son sensibles a las subidas de tipos de interés, que encarecen su deuda y restan atractivo al dividendo frente a los bonos. Además, un REIT muy concentrado en un sector concreto, como oficinas o retail, hereda los ciclos de ese segmento.

¿Un REIT da acceso al inmobiliario sin comprar un piso?

Sí. Permite participar en carteras de oficinas, logística, vivienda en alquiler o centros comerciales con menos capital que adquirir un inmueble y con liquidez diaria. La contrapartida es que no se controla el activo concreto y la inversión queda sujeta a las oscilaciones del mercado bursátil, algo que la propiedad directa no refleja a diario.