Vivienda en Canarias
Precio m², IPV, hipotecas y tenencia en Canarias. Datos oficiales INE, MITMA y Banco de España.
Radiografía del mercado autonómico
Canarias se posiciona en la mitad alta del ranking nacional en cuanto al precio de la vivienda, con un valor medio de 2.146,1 €/m² al cierre de 2025. El encarecimiento es especialmente notable si se compara con la tendencia nacional, ya que la variación anual del Índice de Precios de Vivienda (IPV) se sitúa en el 11,0 % respecto al cuarto trimestre de 2024. El segmento de segunda mano lidera el crecimiento, con un 11,1 %, mientras que la obra nueva registra un incremento del 9,6 %. Este dinamismo da muestra de una fase clara de expansión en el ciclo inmobiliario canario, impulsada tanto por la demanda estructural como por factores coyunturales como la presión inversora y la recuperación turística.
El ratio precio/renta en Canarias alcanza los 5,22 años de renta bruta familiar necesarios para adquirir una vivienda media, cifra que, sin ser la más elevada del país, evidencia una tensión creciente entre precios y poder adquisitivo local. El esfuerzo financiero medio exigido para la adquisición de vivienda habitual se sitúa en el 23,6 % de la renta mensual disponible, según los datos de 2025. Este porcentaje, aunque por debajo de umbrales críticos, señala un entorno en el que la accesibilidad a la compra sigue siendo un reto relevante, especialmente para los hogares de menor renta.
La expansión sostenida de precios, la presión sobre el alquiler y la creciente dificultad de acceso a vivienda habitual dibujan un escenario de mercado en pleno auge, sostenido por la demanda interna, la atracción de compradores internacionales y la fortaleza del segmento de inversión. El ciclo, lejos de estabilizarse, mantiene una clara tendencia ascendente, con tensiones en la oferta y una evolución que traslada a Canarias al grupo de comunidades en las que el acceso residencial se ha endurecido en los últimos años.
Evolución histórica del precio
La trayectoria del precio de la vivienda en Canarias muestra una curva de largo recorrido, vinculada a los grandes ciclos económicos nacionales y a la evolución de los flujos turísticos y demográficos. En 1995, el precio medio se situaba en 572,4 €/m². Desde entonces, la comunidad experimentó una subida constante, acelerada a partir de 2000, cuando el precio superó los 1.000 €/m².
El máximo previo a la crisis financiera se alcanzó en el segundo trimestre de 2008, con un precio de 1.841,0 €/m². Tras este pico, el mercado canario sufrió una contracción significativa: el suelo se registró en el primer trimestre de 2014, con 1.257,9 €/m², lo que supone una caída acumulada del 31,7 % respecto al máximo previo. A partir de ese momento, la recuperación fue progresiva, impulsada por la reactivación turística y la vuelta del crédito.
El precio actual, 2.146,1 €/m², supera ampliamente tanto el máximo de la burbuja inmobiliaria como el suelo posterior a la crisis. En términos relativos, el incremento respecto al punto más bajo es del 70,6 %, mientras que la subida frente al máximo de 2008 llega al 16,6 %. Este repunte, particularmente rápido desde 2022, refleja la creciente presión sobre el mercado insular y la capacidad de absorción de la demanda, tanto local como extranjera.
Estructura del valor territorial
El precio de la vivienda en Canarias responde a una estructura territorial marcada por fuertes contrastes y una elevada concentración en zonas de alta demanda. Las áreas metropolitanas de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria aglutinan gran parte del dinamismo, al concentrar población, actividad económica y servicios. La capitalidad administrativa y su vinculación con los sectores público y privado refuerzan la presión sobre el valor catastral y la demanda de vivienda habitual.
El efecto litoral es determinante: los municipios costeros, especialmente en Tenerife Sur, Gran Canaria Sur y Lanzarote, presentan precios sensiblemente superiores a la media autonómica. La presión turística eleva la demanda de vivienda de segunda residencia y producto de inversión, lo que impacta tanto en el mercado de segunda mano como en la obra nueva. El alquiler vacacional y la compra por parte de extranjeros refuerzan esta dinámica en enclaves como Adeje, Arona, Mogán o Puerto del Carmen.
Las islas no capitalinas presentan menor tensión, con valores más ajustados y una oferta menos diversificada, aunque el fenómeno de la presión turística es perceptible en determinadas zonas de Fuerteventura y La Palma. En el interior y áreas rurales, el mercado muestra una evolución más plana, condicionada por la menor demanda estructural y una presión demográfica contenida.
La insularidad y la limitación física del suelo urbanizable introducen, además, un componente de escasez estructural que explica en parte el mantenimiento de precios elevados incluso en escenarios de crisis. El atractivo inversor, la logística restringida y la fortaleza del sector servicios consolidan un valor inmobiliario resiliente y expuesto a ciclos alcistas más pronunciados que en la Península.
Perfil de la demanda y tenencia
El 66,8 % de los hogares en Canarias son propietarios de su vivienda, según datos de 2025, mientras que el 16,9 % reside en régimen de alquiler de mercado. Este reparto evidencia una tradición de tenencia en propiedad, aunque la presión sobre los precios y la evolución del mercado laboral están impulsando un crecimiento moderado del alquiler, especialmente entre jóvenes y familias de renta media.
El típico comprador en Canarias responde al perfil de residente local en búsqueda de primera vivienda, si bien la segunda residencia y la demanda internacional adquieren un peso relevante en las zonas turísticas. El LTV habitual se alinea con las prácticas bancarias nacionales, en torno al 80 % del valor de tasación, lo que exige ahorros previos y refuerza la brecha de acceso para colectivos con menor capacidad de ahorro.
La presencia de compradores extranjeros, especialmente europeos, es significativa en las islas más orientadas al turismo, donde la adquisición de inmuebles como activo de inversión o vivienda vacacional condiciona el comportamiento de precios y la oferta disponible para compradores locales. El fenómeno de la segunda residencia, tanto nacional como internacional, introduce volatilidad adicional y acentúa la dualidad del mercado.
Marco fiscal inmobiliario
La fiscalidad de la compraventa en Canarias está marcada por un Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) general del 6,5 %, con una escala progresiva que varía en función del valor de la vivienda, si bien los tramos concretos no se detallan aquí. El gravamen de Actos Jurídicos Documentados (AJD) se sitúa en el 1,0 %, en línea con la media nacional para este tributo. Estos impuestos, sumados a los costes de escritura pública y aranceles notariales y registrales, suponen una carga fiscal relevante sobre la operación de adquisición, especialmente en el caso de la vivienda de segunda mano.
El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) en la capital, Santa Cruz de Tenerife, se sitúa en el 0,524 % del valor catastral según el dato más reciente disponible. Esta cifra está ligeramente por debajo de muchos grandes municipios españoles y modera el coste recurrente para los propietarios. La fiscalidad autonómica se percibe como competitiva en comparación con otras comunidades, aunque la escala progresiva del ITP y la presión sobre los valores de referencia pueden elevar el coste total en las transacciones de mayor importe.
El impacto fiscal total en la compraventa, considerando ITP, AJD, gastos de notaría y registro y la plusvalía municipal en caso de transmisión con ganancia, constituye un factor clave en la planificación de la inversión residencial y en la rentabilidad final de la operación inmobiliaria.
Mercado hipotecario
El acceso a la financiación hipotecaria en Canarias mantiene parámetros similares al conjunto nacional, si bien la presión sobre el precio m² obliga a asumir importes medios más elevados que hace una década. El tipo de interés medio para hipotecas nuevas a nivel nacional se sitúa en el 2,93 %, con un plazo medio de 25 años. El índice Euríbor a 12 meses, referencia principal para los préstamos a tipo variable, marca un 2,565 % en marzo de 2026, reflejando una estabilización tras las subidas de los últimos ejercicios.
Para una vivienda media en Canarias (2.146,1 €/m²), la cuota hipotecaria estimada, considerando un LTV del 80 % y plazo de 25 años al tipo medio actual, absorbe el 23,6 % de la renta mensual de los hogares. Este esfuerzo financiero, aunque inferior al umbral de riesgo del 30 %, supone una barrera para el acceso de los perfiles más vulnerables y condiciona la capacidad de compra, especialmente en núcleos urbanos y zonas turísticas tensionadas.
La evolución de los tipos de interés y la política monetaria del BCE seguirán condicionando la accesibilidad al crédito y la dinámica de compraventas en el corto y medio plazo. La preferencia por la vivienda habitual frente a la inversión especulativa y la presión sobre la primera entrada (ahorro mínimo necesario) son factores determinantes en el perfil de la demanda hipotecaria en Canarias.
Preguntas frecuentes
¿Es buen momento para comprar vivienda en Canarias?
El mercado canario atraviesa una fase de expansión, con precios en máximos históricos y un crecimiento anual del 11,0 %. La rentabilidad depende de la zona y el perfil comprador, pero la presión sobre la oferta sigue siendo elevada.
¿Cuánto es el ITP en Canarias?
El ITP general en Canarias es del 6,5 %, aplicándose una escala progresiva según el valor de la vivienda. Este impuesto afecta principalmente a la compraventa de viviendas de segunda mano.
¿Cuánto cuesta el m² en Canarias?
El precio medio de la vivienda en Canarias es de 2.146,1 €/m² al cierre de 2025. Este valor refleja la presión de la demanda y la recuperación tras la crisis.
¿Cuánto tiempo se tarda en recuperar la inversión alquilando en Canarias?
En Canarias, el ratio precio/renta es de 5,22 años. Esto significa que se necesitarían algo más de cinco años de renta bruta para igualar el precio de compra de una vivienda media.
¿Qué diferencia hay entre el ITP y el AJD en Canarias?
El ITP grava la compraventa de viviendas de segunda mano, mientras que el AJD aplica sobre la formalización de documentos notariales, como escrituras públicas y préstamos hipotecarios. En Canarias, el AJD es del 1,0 %.
¿Cómo ha evolucionado el precio de la vivienda en Canarias en los últimos años?
El precio de la vivienda ha pasado de un mínimo de 1.257,9 €/m² en 2014 a los 2.146,1 €/m² actuales, superando el máximo previo a la crisis de 2008. La subida desde 2022 ha sido especialmente intensa, impulsada por la demanda y la recuperación económica.
Precio m² en Canarias — evolución
Índice de Precios de la Vivienda (IPV) en Canarias
Base 2015 = 100. Elaboración INE (operación 15, tabla 76201).
Hipotecas constituidas en Canarias
Número de hipotecas sobre vivienda, datos anuales (último mes de cada año).
Régimen de tenencia de la vivienda
% de hogares por régimen de tenencia · 2025. Fuente: INE — ECV.
Años de renta necesarios para comprar en Canarias
Precio de una vivienda de 90 m² dividido entre la renta anual media por hogar. Fuente: MITMA/ISTAC (precio m²) + INE ECV (renta media hogar).
Esfuerzo financiero de compra en Canarias
% de la renta mensual del hogar que requiere la cuota de una hipoteca al 80 % LTV con tipo medio INE.
Canarias en el ranking de precio m² por CCAA
Posición de Canarias respecto al resto de comunidades autónomas en precio del metro cuadrado de vivienda libre, último trimestre disponible. La barra destacada corresponde a esta comunidad.
ITP comparado entre comunidades autónomas
Tipo general del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) en cada CCAA, aplicable a la compraventa de vivienda usada. La barra destacada corresponde a Canarias.
Fiscalidad en esta comunidad autónoma
Otras comunidades autónomas
Explora datos de vivienda en otras comunidades autónomas españolas.