Promotor inmobiliario
Persona física o jurídica que impulsa, programa y financia la construcción de edificios para su posterior venta o alquiler. El promotor es responsable de obtener la licencia de obras, contratar al constructor y entregar el inmueble al comprador con las garantías legales (Ley 38/1999 LOE). En la cadena promotor-constructor-comprador, el promotor asume el riesgo de comercialización y el riesgo financiero.
Qué es el promotor inmobiliario
El promotor es quien impulsa y financia la construcción de una vivienda o un edificio para venderlo o alquilarlo: compra el suelo, encarga el proyecto, contrata a la constructora y comercializa el resultado. No es lo mismo que el constructor (que ejecuta la obra) ni que el arquitecto (que la proyecta y dirige).
Sus responsabilidades
La Ley de Ordenación de la Edificación (LOE) hace al promotor responsable solidario frente al comprador de los defectos de la construcción, con distintos plazos de garantía:
- 1 año por defectos de acabado.
- 3 años por defectos que afecten a la habitabilidad.
- 10 años por defectos estructurales (los que comprometen la estabilidad del edificio).
El promotor debe además suscribir los seguros y garantías que cubren esas responsabilidades.
Qué exigir al comprar sobre plano
Al comprar obra nueva sobre plano conviene comprobar la solvencia del promotor, que las cantidades entregadas a cuenta estén garantizadas mediante aval o seguro (es obligatorio por ley) y que figuren memoria de calidades, plazos de entrega y penalizaciones por retraso.
Preguntas frecuentes
¿Quién responde de los defectos de una vivienda nueva?
El promotor responde solidariamente frente al comprador, junto con el resto de agentes de la edificación: 1 año por acabados, 3 años por habitabilidad y 10 años por defectos estructurales, según la Ley de Ordenación de la Edificación.
¿Es seguro comprar sobre plano a un promotor?
Es legal y habitual, pero conviene exigir que las cantidades entregadas a cuenta estén garantizadas con aval o seguro (obligatorio por ley) y revisar la solvencia del promotor, los plazos y la memoria de calidades.