Cédula de habitabilidad
La cédula de habitabilidad es el documento administrativo que acredita que una vivienda reúne las condiciones mínimas para ser habitada (superficie, ventilación, instalaciones, salubridad). Su exigencia depende de la comunidad autónoma: es obligatoria en algunas (Cataluña, Comunitat Valenciana, Baleares, entre otras) para vender o alquilar, y en otras se sustituye por la licencia de primera ocupación.
Para qué sirve
La cédula de habitabilidad certifica que una vivienda cumple las condiciones de habitabilidad fijadas por la normativa autonómica. Donde es obligatoria, suele exigirse para escriturar una compraventa, firmar un alquiler y dar de alta los suministros (agua, luz, gas).
Dónde es obligatoria
Es una competencia autonómica, por lo que no se aplica igual en toda España:
- Obligatoria para vender o alquilar en comunidades como Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares, Asturias, Cantabria, Murcia, Navarra, La Rioja y Extremadura.
- En otras comunidades no existe como tal y su función la cumple la licencia de primera ocupación.
Cómo se obtiene y cuánto dura
La emite el ayuntamiento o la comunidad autónoma tras un informe de un técnico (arquitecto o arquitecto técnico) que comprueba la vivienda. Tiene una vigencia limitada (habitualmente entre 10 y 25 años según la comunidad y la antigüedad), pasada la cual hay que renovarla.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatoria la cédula de habitabilidad para vender?
Depende de la comunidad autónoma. En Cataluña, Comunitat Valenciana, Baleares y otras es obligatoria para escriturar la venta y dar de alta los suministros. En comunidades donde no existe, su papel lo cumple la licencia de primera ocupación.
¿Cuánto dura la cédula de habitabilidad?
Su vigencia es limitada y varía por comunidad autónoma, normalmente entre 10 y 25 años según la antigüedad de la vivienda. Caducada, hay que renovarla con un nuevo informe técnico.